jueves, 17 de septiembre de 2015

La leyenda coliseína vs. El hombre más brillante de su generación: El factor estadistica,

A un día de la lucha de apuestas más espectacular del año llega la última entrega de esta serie constante de seis análisis. El último punto a tratar es el de la estadística. 

Para lo anterior he elegido una muestra que consta de todas las luchas de apuestas de máscaras y cabelleras que han encabezado el cartel de aniversario del año 2000 a la fecha. La razón es simple, es en este periodo de tiempo en donde, nombres más, nombres menos, ha venido trabajando y consolidándose el grupo de programadores ya de sobra conocidos. No tendría caso recurrir a periodos anteriores porque estos reflejarían el sello de programadores que ya no están vigentes en la empresa, motivo por el cual es innecesario recurrir a una serie de  criterios que ya no operan en la empresa.

En este periodo de tiempo se han programado 16 luchas de apuestas en donde estén en juego máscaras y cabelleras bajo todas las combinaciones posibles y con los siguientes resultados:

  • El Satánico (52 años) desenmascaró a Máscara Mágica (30 años). La diferencia de edades era de 22 años.
  • Tarzan Boy (28 años) rapó al Negro Casas (42 años). La diferencia de edades era de 14 años.
  • Pierroth Jr. (45 años) rapó a Máscara Año 2000 (45 años). No había ninguna diferencia de edades.
  • Shocker (32 años) rapó a Tarzan Boy (30 años). La diferencia de edades era de dos años.
  • Canek (52 años) desenmascaró a Universo 2000 (41 años). La diferencia de edades era de 11 años.
  • Universo 2000 (42 años) rapó a Héctor Garza (36 años). La diferencia de edades era de seis años.
  • Místico (23 años) desenmascaró a Black Warrior (37 años). La diferencia de edades era de 14 años.
  • Blue Panther (46 años) desenmascaró al Hijo de Lizmark (34 años). La diferencia de edades era de 12 años.
  • Villano V (46 años) desenmascaró a Blue Panther (47 años). La diferencia de edades era de un año.
  • Místico (26 años) rapó al Negro Casas (49 años). La diferencia de edades era de 23 años.
  • La Sombra (20 años) desenmascaró a Olímpico (44 años). La diferencia de edades era de 24 años.
  • El Felino (47 años) rapó a Rey Bucanero (37 años). La diferencia de edades era de 10 años.
  • Rush (25 años) rapó a Terrible (37 años). La diferencia de edades era de 12 años.
  • La Sombra (23 años) desenmascaró a Volador Jr. (33 años). La diferencia de edades era de  10 años.
  • Atlantis (51 años) desenmascaró a Último Guerrero (42 años). La diferencia de edades era de 9 años.

Estos datos nos arrojan los siguientes resultados: En siete de las quince luchas han ganado los luchadores más jóvenes, en una de ellas los contendientes subieron teniendo exactamente la misma edad y en las siete restantes el triunfo fue para los más veteranos. Existe un empate de victorias y derrotas para jóvenes y veteranos.

viernes, 11 de septiembre de 2015

La leyenda coliseina vs. El hombre más brillante de su generación: El factor deportivo.

Se dice que la lucha libre es un deporte-espectáculo, definición que aunque es una de las más aceptadas no deja de estar sujeta a polémicas. Me queda claro que el luchador es un deportista, es más, podemos considerarlo un atleta, de hecho, hay casos como los del Negro Casas en donde, muy probablemente, estamos en presencia de un atleta de alto rendimiento. 

También me queda claro que la lucha libre no es una competencia deportiva, pues la misma demanda un grado de colaboración entre adversarios que anula por completo a la posibilidad de ver una competencia real que se defina por las habilidades y estrategias de cada luchador. En buena medida, en este negocio el resultado es predeterminado.

Esta ausencia de competitividad es lo que le da a la lucha libre el ingrediente que la hace tan especial: La posibilidad de brindar espectáculos que garanticen puntos de dramatismo y emoción que puedan escapar de la monotonía en la que suelen caer otras competencias.

También, gracias a la falta de competencia es que tenemos a la mayoría de llaves que distinguen a la lucha libre, ni que decir de los castigos de poder o los lances suicidas que, en un esquema de competencia, serian prácticamente imposibles de llevarse a cabo.


Ahora bien ¿El factor deportivo está completamente excluido de la lucha libre? A mi entender, no, el factor deportivo sí suele marcar diferencias al momento de resolver una disputa luchística, nada más que esta competencia suele acontecer debajo del ring.

En otra ocasión hablaba de como se construyen las jerarquías, pues bien, la habilidad técnica, la potencia física y los conocimientos suelen establecer un respeto entre los luchadores. Quienes sepan manejar esa ventaja tienen una herramienta a su favor aunque, siendo honestos, no todos los luchadores, ni en todas las empresas suele ser un factor decisivo. Hay cientos de historias en las que el más capaz no pudo destacar por no ser sobresaliente en el resto de habilidades que se le piden a un luchador.

En este sentido ¿Quién es mejor, Atlantis o La Sombra? Atlantis es un hombre de 52 años, técnicamente lo situó como un luchador con un nivel técnico poco arriba del promedio, con evoluciones pulcras y bien ejecutadas. No es un hombre muy espectacular, tampoco es el más veloz, ni el más fuerte. Es un hombre muy experimentado, sereno pero que nunca permite que lo intimiden. Es un buen deportista, lamentablemente para él, ya es un luchador veterano y, siendo honestos y haciendo a un lado las ridículas posturas románticas, debemos de entender que en un paso normal de la naturaleza las habilidades se van diezmando: la fuerza, la velocidad, la capacidad de recuperación e incluso la agilidad mental, todo se reduce con el paso del tiempo. 

jueves, 10 de septiembre de 2015

La leyenda coliseina vs, El hombre más brillante de su generación: El factor económico.

La lucha libre mexicana es una de esas áreas del espectáculo en donde no se tiene certeza alguna sobre los ingresos de sus protagonistas. En México, a diferencia de las ligas deportivas y empresas de espectáculos de otros países, no se suelen conocer los salarios y primas que se le asignan a los deportistas,. Aun en las ligas mas poderosas del país suele ser una información reservada.

La lucha libre es un rubro todavía más oscuro porque, por su naturaleza y a conveniencia de los patrones, se suele mantener una especie de "voto de silencio" que impide que se conozcan varios aspectos de la lucha libre. Tanto en el ring como en el área deportiva, se mantienen varios secretos, entre ellos, los salarios.

Se han dado casos donde luchadores, empresarios y periodistas han dado a conocer cifras, mismas que no suelen ser acompañadas de pruebas que respalden su dicho, o bien, rompen el silencio en momentos de ira, lo cual hace dudar de su objetividad y de la veracidad de la información proporcionada.

En el caso del CMLL se habla de que existe un sistema de porcentajes, pero no se precisa como opera el mismo, ni tampoco se menciona que porcentaje de las ganancias totales de una función esta destinado para el pago de las garantías.
Queda claro que en el caso de las luchas de apuestas hay una jugosa bolsa de por medio, sin embargo, nuevamente no se puede precisar como opera la misma. Hay quienes afirman que se trata de una cantidad fija, otros dicen que en estos casos se sigue respetando el sistema de garantías, otros tantos, como Blue Demon Jr. afirman que existe una atractiva bolsa para el perdedor, pero aclara que todavía es mas atractiva para el vencedor. Mientras no se presenten pruebas, todo queda en dichos y especulaciones.

Partiendo de lo anterior voy a especular con base en los precios establecidos para los aniversarios 80, 81 y 82 y me apoyaré también en los precios vistos durante los aniversarios 78 y 79 para tratar de adivinar, bajo este criterio, quien podría ser el perdedor.

En el 80 aniversario el boleto mas costoso tuvo un valor de 2,955 pesos, mientras que en los dos aniversarios posteriores el precio más costoso se situó en un valor de 3,274 pesos (en los tres casos sin tener en cuenta los recargos). En las filas y zonas "más económicas" en los tres casos se vio una variación muy ligera de precios entre un evento y otro.

Bien, en el caso del aniversario 80 vimos caer a Volador Jr. y a la cabellera de Blue Panther, mientras que en el caso del aniversario 81 vimos caer la máscara del Último Guerrero y la cabellera de Rey Cometa. En el caso del aniversario 82 tendremos una sola lucha de apuestas por lo que considero importante recurrir a los dos aniversarios anteriores.

La leyenda coliseina vs. el hombre mas brillante de su generación: El Castigo

El martes 21 de julio, al término de la función del CMLL en Guadalajara, un grupo de pseudo aficionados iniciaron un altercado con los luchadores Rush y La Sombra, luchadores que fueron incapaces de dejarle el problema a la seguridad de la empresa y decidieron involucrarse en una vergonzosa trifulca.

Posterior al hecho vino una sanción ejemplar hacia los luchadores, misma que, lamentablemente, fue limitada al ámbito local, quedando la imposición de la misma prácticamente a cargo de la comisión local y no por parte de la empresa. Los pseudo aficionados siguieron su vida y no se metieron en ningún problema legal, ni fueron boletinados oficialmente para prohibirles el acceso a la arena. Se desconoce si la situación no pasó de ser una mala noche o si se tuvo que llegar a un acuerdo entre todos los involucrados.

Aun y cuando Rush y La Sombra respondieron a una agresión la sanción aplicada pareció ser corta, pues luego de una breve ausencia en la ciudad de México casi de inmediato volvieron a ser programados en los lugares en los que habitualmente lo hacen.

Algo que llama la atención fue como se dieron las cosas rumbo al aniversario, pues todo parecería indicar que íbamos en camino a la realización de un aniversario austero, encabezado por una lucha estelar poco interesante como lo era la conclusión de la rivalidad entre Thunder y Último Guerrero. Los elementos ya estaban sobre la mesa, se habían dado antecedentes y la noche del siete de agosto del año en curso se dio el reto oficial, el contexto de hecho era un cliché, en el "mes patrio" tendríamos a un mexicano enfrentando a un extranjero. 17 días después de los incidentes en Guadalajara esa era la rivalidad para el evento estelar del CMLL.

Una semana después se dio el reto entre Atlantis y La Sombra. Una rivalidad poco trabajada, con buenos luchadores pero con poca química entre ellos. En otras condiciones la rivalidad puedo haber sido mejor publicitada pero en esta ocasión se sentía un tanto cuanto anticipada, no obstante lo anterior, el historial de ambos luchadores presagiaban una función atractiva.

Finalmente, el 19 de agosto, 29 días después del incidente en Guadalajara, el CMLL anunció en conferencia de prensa el evento estelar para su función de aniversario: Atlantis contra La Sombra.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

La leyenda coliseina vs. el hombre mas brillante de su generación: La Jerarquía.

El talento, la dedicación, la preferencia del público y la visión de los programadores pueden convertir a un luchador en una estrella. Una buena administración puede hacer la diferencia entre ser un luchador del montón y ser el centro del espectáculo. Las buenas decisiones, la búsqueda de la independencia y la buena administración financiera de los luchadores puede facilitar ese camino y ayudarlos a irse distinguiendo de los demás. Todo lo anterior se va reflejando en mas fechas, mejores eventos, mejores ganancias, mejores condiciones laborales, imposición de condiciones, giras, campeonatos, luchas de apuestas, respeto. Todo lo anterior va creando un currículo, un estatus, algo que en la lucha libre se conoce simplemente como la jerarquía.

Cada arena, cada triunfo, cada plaza, cada empresa, cada rival te da una diferente jerarquía y, por lo general, los luchadores respetan este orden jerárquico aunque, a menudo, es obvio que los menos favorecidos van a buscar escalar peldaños y los luchadores con más experiencia o se vuelven tipos inflexibles que imponen condiciones absurdas o permiten un mayor equilibrio en su record de luchas al no tratar de comerse el pastel ellos solos.

Una carrera bien cuidada definitivamente dará pauta para distinguirse del resto. Algunos por lesiones, retiros prematuros, salud, mala situación financiera o poco éxito se iran haciendo a un lado y entonces la brecha entre los luchadores más veteranos pero bien administrados se hará más grande con relación a las nuevas promesas de la lucha libre. Es una carrera de resistencia.

En la actualidad son muy pocos los luchadores que, como es el caso de Atlantis, tras pasar de los cincuenta años pueden presumir de tener un estatus como luchador que los sitúa muy por encima del resto. Entre aquellos luchadores que construyeron y no heredaron un mito, o bien, que no se han prestado a fraudes o a volver a enmascararse, tenemos que solo Canek, Mil Máscaras y Atlantis, tienen trayectorias que, sin dudarlo, les permitiría "pedir mano" por encima de prácticamente cualquier luchador.

La leyenda coliseina vs. el hombre mas brillante de su generación: La Apuesta Lógica


Estamos a días de que, por tercera ocasión consecutiva, el CMLL logre una extraordinaria entrada en su función de aniversario. Los protagonistas de la contienda fueron también parte fundamental del éxito de los anteriores aniversarios, Atlantis, sin duda, ha sido la principal carta del CMLL para asegurar grandes entradas en tan importante función: primero con un burdo señuelo que terminó protagonizando La Sombra y Volador y un año después como figura central del evento al lado del Último Guerrero. La fórmula, basada exclusivamente en elementos coliseínos, ha quedado más que probada y no tiene porque fallar en esta ocasión y más aún cuando, a través de contrataciones, se consiguió despertar el interés por parte de la afición no coliseína.


Los ganadores de los dos últimos aniversarios se juegan algo más que una máscara, se juegan una racha, se juegan su legado y su futuro dentro de la lucha libre.

Atlantis es de los pocos luchadores que legítimamente aspiran a convertirse en leyendas, es uno de los principales vencedores en duelos de apuestas, es uno de los máximos triunfadores en funciones de aniversario, es el hombre que ha podido triunfar en los aniversarios del CMLL durante cuatro décadas distintas. Su máscara es de las más valiosas de la lucha libre mexicana y, aun teniendo en cuenta a aquellos luchadores que heredaron un mito, tendríamos que su máscara se encuentra entre las cinco más importantes del país. Es irrisorio que se quiera regatear el precio de un boleto en donde el ídolo de los niños apueste, en mano a mano, su preciada máscara.


 La Sombra es un luchador extraordinario, en más de una ocasión lo he nombrado el mejor luchador del país, lo tiene todo: una técnica extraordinaria, una mente creativa, fortaleza física y espectacularidad. Pocos luchadores han podido incorporar a su repertorio, de forma creíble, las nuevas y a menudo inverosímiles secuencias de la lucha libre moderna, La Sombra es el que mejor lo ha hecho. Es también el luchador con mejor marca en luchas de apuestas durante la presente década y el que se ha llevado el mayor número de máscaras importantes en el mismo periodo de tiempo. No pocos ven en él al futuro del CMLL.

¿Quién de los dos saldrá victorioso? A partir de este post haré una serie de especulaciones para tratar de responder a esa pregunta, recurriré a una serie de escenarios probables, me apegaré a la historia y en ocasiones echaré mano hasta de teorías de la conspiración. En este primer post toca el turno a la apuesta tradicional, la apuesta lógica, la que viene en el librito de los programadores.

sábado, 29 de agosto de 2015

Los años no pasan en balde.


Siete años, dos meses y once días después reapareció el Dr. Wagner Jr. en el CMLL. Innumerables conflictos con la empresa y algunos de sus compañeros llegarían a su término aquella noche de martes cuando, en un mano a mano, agredió a un aficionado al arrojarle una de las sillas destinadas para los comentaristas. El llamado "Galeno del Mal" ya no se presentaría en la función del día viernes de esa misma semana, su relación con el CMLL había concluido.

Los tiempos cambian, de hecho, ya habían cambiado aquella noche. Dr. Wagner Jr. y Atlantis intentaban revivir una rivalidad que había ayudado a construir el boom del nuevo milenio pero que, tras el desarrollo del mismo, había quedado relegada por las rivalidades protagonizadas por Místico. Aquella noche, como señal de los tiempos de cambio, Atlantis subió como rudo y el junior lo hizo como miembro del bando técnico. Quien lo dijera, tras el penoso incidente protagonizado por Wagner, Atlantis iniciaría su regreso al bando técnico. A partir de entonces "el ídolo de los niños" iniciaría el camino que más adelante lo acercaría a candidatearse como leyenda del pancracio.

Esa semana quedó un lugar vacante para la lucha semifinal del día viernes. Casualidad o no, el lugar dejado por Wagner fue ocupado por Volador Jr. Luchador que con el tiempo se convirtió en el rudo favorito de la afición coliseína. ¿Caprichos del destino? No lo creo.
Mientras Wagner y otras figuras abandonaron al CMLL para construir al nuevo mito independiente, en la empresa de los Lutteroth se dio inicio a un proyecto que, aunque raras veces ha sido acompañado por el éxito taquillero, se fijó la meta de crear nuevas figuras. Meta que lograron cumplirse parcialmente, pues si bien varios coliseínos y ex coliseínos han alimentado las filas de otras empresas, lo cierto es que no se ha cumplido con el factor taquilla, sin embargo, la consolidación de nombres como La Sombra, Rush y Volador Jr. no fue gratuita, es resultado de un trabajo. ¿Existe una animadversión hacia ellos? desde luego, pero esta viene de parte de la afición no coliseína. Ellos y otros luchadores consiguieron ganarse un lugar en el corazón de los aficionados más leales al CMLL. Esta afición, la que fue leal, les valora el esfuerzo, la lealtad, el compromiso y han aprendido a querer a un elenco que a tropezones ha logrado mantenerse en sitios estelares y con más de una victoria a nivel empresas.

martes, 14 de julio de 2015

Lucha Libre Femenil: A diez años de su regreso al CMLL.



A una década del regreso de la lucha libre femenil al CMLL, es momento de hacer un balance sobre el papel que la misma ha tenido durante dicho periodo, balance que en primera instancia, parece ser desfavorable.

Para el momento en que la lucha libre femenil regresó a la arena México la misma se encontraba concentrada casi exclusivamente en la Triple A y en algunas promociones del norte del país. El “apellido” Apache era el más importante de la escena nacional, las historias alrededor de ellas eran de corte sexista y las promociones norteñas comenzaban a adoptar a la luchadora tipo “diva”. Este escenario duraría aún después de que el CMLL reingreso al mercado, y a la larga, resultaría ser el proyecto vencedor.

En el plano deportivo la selección del talento femenil ha sido, en general, el adecuado. Grandes luchadoras, buenas contrataciones, mujeres carismáticas, innovadoras, líderes y bien preparadas. Ese no ha sido el problema.

El rubro anterior ha tenido excepciones, desde luego, y estas han sido por causa del más grande mal que tiene el CMLL: El nepotismo. Casi todas las luchadoras del CMLL –amazonas- de las que en algún momento se ha puesto en tela de duda su calidad tienen un común denominador: son esposas, cuñadas, hijas o novias de algún programador, instructor o luchador de la empresa.
Ambos apartados se relacionan con un tercero: la programación. El nepotismo pudiera pasar a segundo término siempre y cuando el departamento de programación ponderara a las luchadoras más virtuosas. Así lo hicieron durante algún tiempo, lamentablemente, en el camino se fueron tomando decisiones que terminaron por privilegiar a las favoritas de los nepotistas. Esta decisión termino por perjudicar a la principal virtud que tenían las luchas femeniles del CMLL: Su credibilidad.

En líneas anteriores escribí que los guiones sexistas y el formato “diva” venían estableciéndose como la corriente principal a la hora de programar luchas femeniles. Al final, esta corriente se impuso y se volvió dominante, lo cual fue hasta cierto punto lógico, porque las empresas que la respaldaban ya venían trabajando en ella desde tiempo atrás y porque la llegada de la WWE a México termino por definir esa contienda.

miércoles, 25 de marzo de 2015

Ecos del Homenaje a Dos Leyendas: El talento está presente pero se acaban las combinaciones.

La edición 2014 de Homenaje a Dos Leyendas pasó prácticamente desapercibida, y no es para menos, cualquier otro evento de lucha libre que hubiera coincidido con la cobertura alcanzada por el deceso del Hijo del Perro Aguayo seguramente hubiera tenido el mismo destino. 

Ahora bien, cabe preguntarse ¿en circunstancias normales cuál hubiera sido la repercusión del Homenaje a Dos Leyendas? Seguramente tendríamos las editoriales y comentarios de cajón que acompañan a cada reseña de lucha libre desde hace poco más de siete años. Seguramente estaríamos hablando de resultados injustos, luchadores vendidos, se hablaría del fracaso o éxito de la función, en fin, la misma cantaleta de siempre. La mayoría de aficionados bien podrían copiar su primer comentario hecho a la primer función de relevancia del año e irlo pegando en la caja de comentarios de todas y cada una de las funciones subsecuentes. Así de predecible es el asunto.

En honor a la verdad lo anterior también obedece a que no hay mucha materia para hacer un elaborado análisis a partir de una función de lucha libre y en el caso de HDL el evento solo fue una confirmación de lo que ya sabemos del CMLL: luchadores de perfil medio que pueden generar grandes entradas y un muy buen rendimiento es las luchas estrellas de la función ¿hubo algo diferente? A decir mio, si, si lo hubo. No fue nada que tenga que ver con el desempeño de los luchadores, no, fue una sensación de vació.

El equipo de programadores del CMLL, tan cuestionado desde hace años -injustamente en varias ocasiones-, está careciendo de una lectura adecuada de la situación que se vive actualmente en la empresa. El año del aniversario 80 fue una oportunidad que se dejó pasar para concluir un ciclo e iniciar otro, no se hizo así, en lugar de eso ese año se concluyó con un ciclo que debió de durar, por lo menos, una década mas. En su momento se advirtieron de las consecuencias de tal decisión, hoy expuestas a flor de piel.

domingo, 22 de marzo de 2015

Fuera de proteccionismos y dolorosas calumnias hay voces que deben de ser escuchadas

Después de años la lucha libre mexicana volvió a ser el principal tema en las sobremesas, lamentablemente, el motivo no fue la lucha en si sino la trágica muerte del Hijo del Perro Aguayo como consecuencia de un accidente derivado del ejercicio de su profesión.

A raíz del incidente aficionados y no aficionados han externado sus opiniones, algunas muy acertadas y con un elevado sentido común, muchas otras, la mayoría de hecho, rayando en un absurdo proteccionismo derivado del fanatismo o de una ignorancia supina que sugiere tesis imposibles o abiertamente ridículas. Ni siquiera hay lugar para detenerse a comentar las opiniones vertidas por "trolls" o por fanáticos que en cualquier hecho quieren ver una guerra de empresas y oportunidad para lanzar descalificaciones.

En realidad la opinión de la gente ligada a la lucha libre y la de los no aficionados no tiene porque no coexistir, ambas se complementan de hecho, la primera por conocer los secretos de la industria y la segunda por desconocerla, en efecto, quienes no están familiarizados con la lucha libre de manera comprensible se asombran e indignan ante condiciones laborales que tristemente ya hemos aceptado como "normales".
¿A quién le incómoda que se hable de negligencia si de estas denuncias pueden derivar mejores condiciones laborales? ¿A quién le molesta que se hable de falta de capacitación, asistencia médica y de la creación o modificación de protocolos para casos de emergencia? ¿Realmente a quién le puede molestar que se canten dolorosas verdades de las que no escapa ninguna promotora en México? Por envolverse en la bandera de la lucha libre se están denostando opiniones valiosas que lo único que buscan es que lo más importante de este negocio, sus luchadores, puedan laborar bajo mejores condiciones. En estricto apego al sentido común no encuentro mala fe en dichas observaciones, al contrario, me parecen opiniones sensatas y es que, aún y cuando en nuestro sistema público de salud la atención médica pueda llegar a ser un calvario, lo cierto es que la lucha libre es un negocio de particulares que perfectamente podrían brindar una asistencia de mayor calidad.

jueves, 8 de enero de 2015

En el camino al éxito hay historias y personajes que se olvidan.

En la lucha libre no todos los proyectos y procesos son exitosos, de hecho, son muy pocos los que logran tener éxito. La mayoría de proyectos trazados por las empresas no superan a la medianía o rápidamente son cubiertos por la sombra del fracaso. En el caso de los luchadores también son muy pocos los casos que logran establecer una época u obtener reconocimiento, siendo fríos, por cada nombre que marca a una época hay cientos de cuyo nombre ya no nos acordamos. 

La lucha libre es una actividad muy competitiva, los espacios son muy reducidos y en el caso de las mujeres y pequeños estrellas hay una barrera que los situa, máximo, a medio cartel y excepcionalmente en un evento estelar. Condiciones que elevan la dificultad de un camino ya de por si complicado.

La división masculina es en donde, en apariencia, es más fácil acceder al estrellato, pues a esta categoría no se le imponen restricciones como a las otras, sin embargo, el grado de dificultad para lograrlo también es muy elevado porque, a diferencia de las otros dos, el número de luchadores con licencia es mucho más vasto, hay más elementos compitiendo por el estrellato, pues es oportuno recordar que ser estelarista no es sinónimo de ser una estrella.
 El comentario viene a raíz de la recién caída de dos luchadores preliminaristas con poco prestigio, "El Cholo" y "Ramstein", a manos de otros dos luchadores preliminaristas sin prestigio, "Soberano" y "Star Jr." Me gustaría centrarme en los dos primeros porque sus trayectorias van más a tono con el presente comentario. 

miércoles, 5 de noviembre de 2014

L.A. Park y CMLL, una relación imposible.


En los tiempos en que las noticias se leían en los semanarios especializados y no en internet, Box y Lucha presentaba una noticia extraordinaria; L.A. Park, Adolfo Tapia, se presentaría en la Arena México, el icono de la Triple A de los noventas y posterior luchador independiente, finalmente se presentaría con la empresa rival de la que lo vio nacer. La fotografía que ilustraba la noticia mostraba a L.A. Park sosteniendo un tambo de basura y a punto de arrojárselo a un adversario, dicha imagen, sin proponérselo, definía todas las expectativas que los aficionados tenían sobre la incursión de Tapia al CMLL y, al mismo tiempo, justificaba su posterior decepción.

Adolfo Tapia es uno de los mitos mejor construidos en los últimos tiempos; es el hombre capaz de pelear en contra de una decena de sujetos, es el tipo que golpea empresarios -aunque inexplicablemente vuelve a ser contratado por esos mismos empresarios-, su nombre es sinónimo de la rebeldía y de credibilidad -aunque haya apostado y perdido la máscara con más de dos de sus personajes-, es el indómito, el rebelde, el más malo entre los malos, vaya, todo un personaje, un mito.

L.A. Park tiene dos épocas de éxito plenamente identificadas; la primera con la Triple A y la segunda durante su primer etapa como independiente. Fue en este periodo cuando se definió su lugar en la lucha libre tanto en estilo como aportación, después, en un paso lógico, vino la administración del mito, la reiteración en fórmulas probadas y la construcción de frases y declaraciones que reemplazaban exitosamente a las cualidades mermadas.
Tapia, de hecho un camorrero, es el máximo exponente de un estilo de lucha en donde predomina el golpeteo por encima de la técnica, la dureza, la violencia y todo lo que se encuentre al filo del reglamento o abiertamente fuera de él.  Sillas, cubetas, botellas de cristal, objetos punzocortantes, en fin, todo lo necesario para buscar obtener tanto la sangre del enemigo como la propia, son elementos característicos en sus rutinas de lucha y también las razones por las que L.A. Park nunca ha tenido una temporada destacable en el CMLL.


Tapia y Wagner fueron dos de los luchadores que definieron la postura que los gladiadores tienen ante la prensa respecto a su relación con el CMLL, si Wagner alegaba favoritismos y censura, Tapia alegaba restricciones a su estilo de lucha y protección a la integridad de los elementos locales. De esta manera ambos justificaban malas temporadas o rendimientos por debajo de lo esperado, al tiempo que el discurso convencía a la afición y de que se reforzaba la idea de que ambos eranvíctimas de una empresa sombría.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Aniversario LXXXI: El Aniversario de una sola lucha.

El aniversario LXXXI del CMLL puede resumirse, a excepción de unos cuantos elementos, como una función que acuso la falta de nivel de aniversario, y peor aún, de falta de actitud de varios de sus protagonistas en la mayoría de las luchas. Más allá de la extraordinaria entrada que, dicho sea de paso, es un factor cuya relevancia se reduce únicamente al ámbito económico y para la elaboración de un diagnostico de la industria, lo cierto es que la gran mayoría de luchadores que formaron parte del cartel asumieron un rol de elementos de relleno en vez de aprovechar el extraordinario escenario que tuvieron la noche de ayer.

Desde la configuración final del cartel se advertían varios detalles y se generaban dudas. Estaban presentes los típicos señalamientos acerca de quien estaba de más o quien era una ausencia de relevancia, sin embargo, concediendo y coincidiendo con dichos señalamientos, en lo personal, siempre he creído que merecida o no, si se te presenta una oportunidad, tienes que aprovecharla para confirmar tu lugar, o bien, para callar bocas.

La primer lucha fue muy mala, y no es para menos, desde la integración de la lucha era evidente que varios de sus protagonistas todavía no tienen el nivel para participar en un aniversario, o bien, que no se busco crear contrapesos entre experiencia e inexperiencia que permitiera dar un balance a la lucha. Puma y Tiger son dos luchadores que lucían mucho ante elementos de mayor experiencia, pues en esas luchas estos últimos llevaban el ritmo de la lucha y aquellos le imprimian a la misma su creatividad y coordinación con resultados muy agradables. Lo anterior eviencia la etapa en la que se encuentran los hijos del Felino; la de alumnos, la de elementos que deben de ser guiados durante una lucha y no, de la noche a la mañana, ponerlos de mentores de luchadores con menos experiencia, siendo que si los propios Casas todavía no saben llevar el ritmo de una lucha es una locura ponerlos como guía de otros novatos. Para la anécdota los tres topes suicidad de Blue Panther, pero nada más. Si el CMLL quiere conservar el prestigio de su evento tiene que ser más exigente a la hora de seleccionar a sus luchadores y mas meticuloso a la hora de estructurar cada lucha.

viernes, 19 de septiembre de 2014

Más que el estandarte eres el rostro, más que el líder eres el corazón.

El rudo contra el técnico, el bien contra el mal, esa es la ancestral fórmula bajo la que cualquier promotora mexicana monta una lucha de apuestas. Hoy día esa fórmula está completamente rebasada, no es una lucha entre antagonistas, es una lucha entre los hijos de una empresa que los estima de idéntica manera; el líder en contra del estandarte, hermano contra hermano, coliseino contra coliseino ¿cómo estar en contra de uno de ellos si ambos representan lo mismo? Cualquiera de los dos podría representar dignamente a la empresa en cualquier parte del mundo.

Atlantis, luchador con aroma de la escuela de Jalisco y miembro de la última generación de luchadores de corte clásico, aquella que aún conservaba un aire de los coliseinos de la edad dorada, puede considerarse como un sobreviviente de tiempos ya extintos.

Pese a que caminó entre gigantes con los cuales alterno en lugar e importancia, es de los pocos que conserva su carrera con dignidad, no es un elemento circunstancial en funciones especiales, sino que sigue encabezando carteles, protagonizando temporadas y, como hoy, encabezando eventos estelares. Eso y su envidiable record de apuestas es lo que ha abierto una brecha entre él y el resto de sus contemporáneos. Eso es lo que le ha permitido caminar sus primeros pasos por un sendero que conocen pocos luchadores, ese camino que solo recorrieron los que aspiraron o llegaron a convertirse en leyendas.

Para quienes sugieren que la carrera de Atlantis es apenas fruto de la adulación, corporativismo y respaldo de las autoridades de la empresa, hay que decirles que si para ser estrella fuera suficiente ser "adulador", tendríamos a otros mil como Atlantis. No, reducir la carrera de Atlantis a algo tan trivial seria un insulto para uno de los mejores luchadores que hemos tenido y un insulto para la historia de nuestro deporte. Atlantis es mucho más que eso.
En un país como México, en donde triunfar en base a valores como la lealtad, esfuerzo y disciplina, suele ser minimizado y sustituido por el camino fácil en donde se hacen a un lado la integridad y los valores, es obvio que la figura de Atlantis no sea del todo valorada. El hecho de que Atlantis, desde su debut y a la fecha, por decir un ejemplo, no se haya perdido un solo aniversario no es consecuencia de la adulación sino de la constancia, disciplina y de un compromiso con el gimnasio que se traduce en un cuerpo sin lesiones graves y que parte de un respeto hacia si mismo y hacia la lucha libre, una actitud hacia el deporte que lo mantiene vigente cuando ya varios de sus contemporáneos se han retirado. Si el CMLL diera reconocimientos tipo "el empleado del mes", con el rostro de Atlantis se podría llenar más de un muro.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Dos Históricos Frente a Frente.

El CMLL, la empresa de lucha libre más antigua del mundo, llega a un aniversario más, el LXXXI ,y con él llega una nueva edición del que, le pese a quien le pese, sigue siendo el evento de lucha libre que todo luchador mexicano quisiera encabezar, el más importante del calendario, el aniversario del CMLL.

El contexto en el que se lleva a cabo el evento no es el idóneo, y no es para menos, la deficiente organización del aniversario LXXX propicio que la empresa se viera afectada en su credibilidad, en consecuencia, a inicios de año era difícil señalar a los probables protagonistas del evento y esto no era por ausencia de nombres sino porque costaba volver a creer en la seriedad de cualquier rivalidad que fuera promovida con dicho propósito. Así de frágil es la credibilidad de una promoción. 

La situación de la propia industria es también motivo de alarma, las audiencias no repuntan, la cobertura de la fuente se ha reducido, el CMLL no tiene cobertura en una televisora realmente competitiva, las revistas han reducido la periodicidad en sus publicaciones, las contrataciones y sorpresas vistas a lo largo del año son suficientes para mantener entretenida a la afición cautiva pero incapaces de despertar interés en la audiencia masiva, vaya, ni las transmisiones de la WWE alcanzan las cifras vistas en años anteriores. 

Es este el escenario en el que el CMLL va a montar a la que ya es conocida como "la lucha del siglo", Atlantis vs. Último Guerrero, quienes se enfrentan en una lucha de máscara contra máscara. La lucha no llega precedida de una campaña a su altura (tal y como hubiera sido el año pasado) sino que, yéndose a los extremos, esta vez lo hace a pocas semanas de su anuncio. Es así que se escogió un formato de promoción en donde todo el peso de la misma cae únicamente en dos nombres y en el tipo de apuesta seleccionado, no hay más, la frase "esta lucha en si misma vale el boleto" se tomo de manera literal y, hay que decirlo, el resto del cartel no está a la altura del evento estelar.
Tras haber entrado a la cuestionable dinámica nacional de promover solo para ver grandes luchas en unas cuantas fechas en el calendario, a costa de la calidad de las funciones ordinarias, y sin tener a tantas estrellas para alimentar las luchas de apuestas que demanda cada evento, se eligió presentar un cartel más que convencional en donde se le paga la cuota a la división femenil, en donde aparecen varios de los nombres que se pueden considerar "obligatorios" pero en donde también se omiten a muchos otros - La Sombra, el mejor luchador del país-. Queda una deuda con la gente que mantuvo un nivel que los debió de llevar al aniversario -Hechicero-, deuda que se hace extensiva a la propia empresa y a su lucha con practicas que no han podido despojar de la misma y que se manifiesta con la presencia de algunos nombres que, aún como preliminares, están muy lejos de ser material de aniversario. En fin, el eterno nepotismo con el que luchan los que no tienen familiares dentro de la empresa y que justifican estos últimos con el dicho de que "nosotros somos los que hemos estado con la empresa en las buenas, las malas y las peores".