domingo, 24 de julio de 2011

Pecados del CMLL: Ausencia del equilibrio entre el sedentarismo de luchadores y el dinamismo en rivalidades. Un sistema que favorece al conformismo, genera frustración y pocas oportunidades de aprendizaje.

A menudo leo en las redes sociales lo siguiente "son los mismos de siempre", refiriendose peyorativamente al hecho de que de manera habitual sean programados un mismo grupo de luchadores, y no estoy de acuerdo con esas opiniones, al contrario, ojála y fueran los mismos de siempre.

La regularidad, continuidad, proceso, seguimiento,  o como quieran llamarle, es fundamental en cualquier actividad. La lucha libre no es la excepción. En todas las epócas, en todas las latitudes, en todas las  empresas las promociones trabajan con un elenco base, con un grupo de privilegiados que son programados con regularidad y en algunos casos prácticamente siendo infaltables en cada uno de los eventos. La continuidad en programación es fundamental y si no quieren creerlo vean el elenco de cualquier promoción y se darán cuenta de que los protagonistas de los carteles y eventos especiales son prácticamente los mismos de siempre y que sus rivales no varian en mayor grado.

Ver regularmente a un luchador contribuye también a que ese luchador vaya adquiriendo experiencia y principalmente para que entre él y el aficionado se cree una identidad y una familiaridad tal que sienten las bases para en el futuro crear un arraigo y un vínculo tal entre luchador y aficionado que surja la idolatria del segundo hacia el primero y en consecuencia se cree un potencial imán de taquilla. Ahi radica el éxito de una promoción al brindarle regularidad a sus elementos..
En el caso del CMLL el problema no es que sean los mismos de siempre sino que al contrario: no existe regularidad, ni continuidad en los conceptos, rivalidades y luchadores, y en aquellos casos en donde si hay regularidad, no sucede absolutamente nada -son contadas y privilegiadas las rivalidades que concluyen en algo-. En una función promedio del CMLL el público -mayoritariamente eventual- se diverte, le gusta la lucha libre, salen convencidos de que van a regresar a ver lucha libre en vivo, pero... nada más. Se ha creado un esquema en donde se programan funciones nada más para sacar el día y sin planear darle seguimiento a todo un elenco y por ello no es de extrañar que consiguiendo entretener a la afición al final se satisfaga a ese público eventual, a quien no les importa la regularidad ni continuidad en conceptos, pero en donde aquel sector que busca algo más que lucha se quede con está sensación de que no pasa absolutamente nada y todo termine siendo un espectaculo para eventuales y aquellos que aprecian las pequeñas joyas que aparecen en cada función. En un cartel en donde casi por regla general se da seguimiento a una sola rivalidad por función y en donde muchas de ellas no concluyen definitivamente no se puede hablar de un dinamismo argumental y por ello, reitero, la percepción de que nada sucede -aún y cuando haya buenas luchas-


También hay que decir y ser claros en que la regularidad y continuidad tampoco deben de ser gratuitas sino que la misma debe de ganarse en el ring y ser consecuencia del nivel técnico del luchador y su grado de aceptación en el público, no hacerlo así implica hacer las cosas mal, y desafortunadamente en muchas ocasiones los elementos con mayor regularidad en el CMLL no cumplen con estos requisitos.

Pudieran ser los mismos de siempre, tal y como se presupone debe de ser, pero si en lugar de que no pasara nada sucedieran y se diera continuidad en las rivalidades, tal y como se ha hecho en el pasado, se daria la sensacion de que algo sucede -los carteles de hoy no son menos repetitivos que los presentados en los tiempos de Black Warrior, Perros del Mal, Dr. Wagner Jr. Gran Markus, Los Boricuas, El Sindicato Negro, Los Guerreros del Infierno, Los Guapos, Mistico, Los Infernales, etc.  la gran diferencia entre dichos tiempos y los actuales es que pese a la reiteracion de nombres sucedian cosas -tal y como se presupone debe de ser- caso en el cual el sedentarismo en nombres se compensa con el dinamismo en el desarrollo de historias y rivalidades lo que a final de cuentas se traduce en brindar la sensación de que algo está sucediendo en medio de un mundo estático.
Ahora bien ¿como subsanas la potencial monotonia que se deriva de mantener un elenco base? Al hecho de que solo repitan aquellos elementos con mayor mérito técnico y/o aceptación entre la audiencia, de por si ya fuentes de interes, se debe de agregar al desarrollo y culminación inteligente de las rivalidades que brinden al espectador el tan necesario dinamismo del que hablo. El elenco puede ser sedentario pero la lucha misma y sus rivalidades deben de proporcionar el equilibrio necesario que al final debiera traducirse en una fórmula integrada por; luchadores con calidad técnica, arraigo popular y rivalidades. Tan simple como eso.

Por cuanto hace a la calidad técnica en el CMLL existe como politíca "solo repiten los luchadores que mejor desempeño hayan tenido en la semana que antecede" En los hechos lo anterior es letra muerta. Pudiera no haber historias pero si el nivel técnico fuera de excelencia en buena medida se subsanaria dicho defecto.

En cuanto a la comunión entre luchador y audiencia está no es exitosa por razones muy simples; en muchos casos los luchadores con mayor continuidad son quienes menos demuestran en el ring -Máximo, Mr. Niebla, Strongman- y aquellos que muestran mejor calidad son programados con mucha diferencia entre una y otra presentacion. Reiterar en aquellos luchadores que por más carisma que tengan no ofrecen un buen espectáculo se traduce en ver luchas de mala calidad mientras que el espaciar las presentaciones de aquellos que si tienen buen nivel técnico se traduce en falta de arraigo e identidad del luchador con el público.
Los luchadores locales logran su identidad y arraigo con el público "duro" derivado de su continuidad en cartelera, obvio que les falta el aparador para volverse atractivos para el resto de audiencia pero si tienen de entrada una familiaridad con el sector de la audiencia. En los últimos años el CMLL ha desplazado al talento de sus arenas chicas pero hasta ahora no las ha podido sustituir de manera exitosa ¿porque? porque los estelares ven a esas plazas como arenas de clase D y porque a los luchadores que llegan a dar un buen desempeño se les programa con irregularidad. Tal vez te haya gustado como lucha Palacio Negro, Sensei, Puma King, Starman, etc. pero jamás se va a crear un vinculo con la audiencia si no existe regularidad. En consecuencia de lo anterior los luchadores locales que si tienen arraigo con la audiencia nunca tienen una vitrina mediatica, los luchadores preliminares coliseinos no tienen regularidad ni arraigo y para colmo de males tampoco tienen una vitrina mediatica y los estelares actuan con desden.

La regularidad, la continuidad, la creación de un ambito hace que ciertos personajes de las arenas chicas se vayan volviendo populares, aunque sea dentro de un microcosmos de "aficionados frikis", pero este fenomeno es un claro ejemplo de lo que se consigue cuando existe regularidad en la promoción hacia un luchador.
Para colmo de males todo lo anterior también repercute en el mérito técnico. Quien ha luchado sabe que hay cosas que no se aprenden en el gimnasio, sino que hay muchos tips o experiencias que solo se adquieren en el ring y son ese tipo de experiencias mejor conocidas como "el colmillo" las que hacen que un luchador vaya madurando. Si a los luchadores le niegas la posibilidad de luchar con regularidad les estas quitando también la posibilidad de madurar dentro del ring. Hace tiempo hablando de las amazonas comentaba que yo toda la vida hubiera elegido promover primero, por mas malas que fueran, a Star Fire, Crazy Star y Estrella Mágica antes que Dalys, sin embargo, el CMLL decidió exactamente lo contrario ¿el resultado? Dalys ha mejorado su desempeño, sigue siendo muy discreto su nivel, pero ha progresado mientras que, por decir un ejemplo, Estrella Mágica ha progresado hasta donde la rutina de gimnasio se lo permite pero sin poder acceder a mañas que solo se obtienen arriba de un ring.

Esta falla en la continuidad de luchadores, conceptos y rivalidades se traduce en tener al final un producto dirigido a aficionados eventuales y en el caso de los luchadores la situación es más compleja porque al reiterar en elementos estelares que no muestran calidad se traduce en aumentar la zona de confort en muchos de estos tipos que al tener un lugar seguro ya no hacen el menor esfuerzo para conservarlo -hay excepciones-, en el caso de los buenos luchadores de todas las zonas el no tener regularidad se traduce en frustración y potenciales salidas de la empresa y en el caso de los luchadores novatos y técnicamente menos dotados este sistema obsoleto se traduce en que no tengan la oportunidad de aprender y mejorar dentro de un ring y que solo cuenten con la fria experiencia que brinda un gimnasio.
El CMLL produce ahora, sin contar las ventas de carteles a promotores, tres funciones en el Distrito Federal, tres funciones en Guadalajara y una en Puebla. Siete funciones "oficiales", un reto para cualquier programador que no tuviera a su alcance las herramientas que les brinda el CMLL. Me queda claro que para un elenco con treinta luchadores, o menos, que es el estandar a nivel mundial con el que cuenta una empresa, lograr lo anterior seria más que imposible pero para una empresa que entre coliseinos, alumnos y luchadores locales cuentan con màs de cien luchadores no veo cual sea el inconveniente para armar distintos carteles en siete funciones en donde semana a semana, y teniendo en cuenta el numero de luchadores que integran una funcion promedio del CMLL, hay cerca de ciento ochenta plazas de luchador disponibles tan solo en estos eventos. Trabajo y foros existen pero mientras no se corrijan las fallas en este sistema seguiremos teniendo estrellas que por tener asegurado su lugar no se esfuerzan, luchadores que se esmeran pero que al no tener proyeccion se van frustrando y luchadores poco dotados tecnicamente que no tienen la oportunidad de "agarrar callo" arriba de un ring y mejorar su desempeño y los luchadores locales se extinguen, todo bajo un marco en donde al no existir regularidad en los luchadores no se crea un arraigo con el publico y al no existir continuidad o desarrollo en los rivalidades no se crea la sensacion de dinamismo en un mundo estatico lo cual produce las consecuencias ya descritas.

¿como se podria resolver lo anterior? Utilizando sabiamente a todas las plazas del CMLL lo cual hasta ahora es imposible por la existencia de un tercer pecado; la eterna jerarquizacion de las distintas sedes del CMLL y la falta de conciencia del potencial de la empresa -lo cual sera material para otro comentario-

Imágenes:  Terra, Porra Fresa, Fuego en el Ring, CMLL

1 comentario:

  1. Tu anterior "pecado" estuvo bastante atinado, y si bien este punto q acabas de tratar es cierto y quiza es el mas obvio, creo q te extendiste demasiado en el desarrollo del mismo.
    Gracias por tu tiempo y tu aficion.

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